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Rutas naturales

Sierra Tejeda-Almijara-Alhama

Rutas en esta zona

NombreDistancia
Fábrica de la Luz - Pico Lucero (Canillas Albaidas)18.5 km
Fábrica de la Luz - Pto Blanquillo - Ventas -Fbca de la Luz12.5 km

Descripción del entorno

Parque Natural Sierra de Tejeda, Almijara y Alhama.

La sierra de Tejeda es una formación montañosa situada al sur de la península Ibérica (coordenadas 3º 50´ 57´´ Oeste) y (36º 47´ 20´´ Norte), perteneciente a la cordillera Penibética que se encuentra a caballo entre las provincias de Málaga y Granada. Junto con las sierras de Almijara y Alhama constituye un macizo calizo que hace de frontera física entre ambas provincias, separando la Axarquía de la depresión de Granada. En estas sierras se encuentra el Parque Natural de las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama. El parque fue creado el 12 de noviembre de 1999, con una superficie de 40.662 hectáreas de extensión, abarcando 12 localidades de las provincias de Málaga y Granada. Es de dirección noroeste a sureste y llega hasta el mar en la zona de los acantilados de Maro. Los municipios granadinos del parque son: Alhama de Granada,  Arenas del Rey,  Játar,  Jayena y Otívar, y los municipios malagueños son:  Alcaucín,  Canillas de Aceituno,  Canillas de Albaida, Cómpeta, Frigiliana, Nerja, Salares y Sedella. En la sierra de Tejeda tenemos la máxima altura del parque en el pico de la “Maroma” con sus 2065 metros; en la de Almijara será el Navachica con sus 1831 metros el techo de esta sierra, y en la sierra de Alhama será el pico de la Torca con 1.500 metros su máxima altura.

Su nombre proviene de lo abundantes que eran los tejos en el pasado, de los que hoy solo queda una tejeda, la más meridional de la península ibérica. En esta sierra, el paisaje ofrece un abrupto y escarpado relieve con grandes y pronunciadas laderas, alternadas con sus características crestas en diversas hileras que delimitando valles y profundos barrancos se van desarrollando perpendicularmente a la línea de costa. Desde un punto de vista geológico, en la sierra de Tejeda aparecen mármoles calizos y dolomíticos, aunque es posible encontrar esquistos y gneises. En la sierra de Almijara se encuentran las mismas rocas, aunque predominan las formaciones de mármoles dolomíticos.

Flora

Hay que destacar el intento de la Consejería de Medio Ambiente por rescatar la desaparición del tejo (Taxus baccata) realizando inversiones tendentes a la recuperación de tejedas, así como otras especies asociadas a su hábitat natural. El tejo es un árbol de crecimiento muy lento, puede alcanzar una altura máxima de 15 metros. Se puede encontrar en alturas comprendidas entre los 500 y 1800 metros, aunque podemos encontrarlo a los 2.100 metros, preferentemente en suelos calizos situados en zonas húmedas y umbrías. Al contener un alcaloide muy tóxico, tanto sus hojas aciculadas, ramillas, como la madera son venenosas para el hombre y el ganado.

Otras especies a recuperar son: arces, quejigos, guillomos, durillos, rosales y mostajos.

En este parque natural destaca sobre todo especies como el pino, la sabina rastrera, el enebro, el roble melojo, el robledo, el quejigo, la encina, el acebuche, el alcornoque, matas espinosas, matorral y plantas aromáticas como el tomillo. Esta vegetación se ha visto en peligro por la acción del hombre, debido fundamentalmente al pastoreo, tala e incendios forestales.

Fauna

Debido a la diversidad de hábitat que generan sus especiales caracteres geológicos, orográficos y climáticos, esta sierra junto a las Sierras Almijara y Alhama, se declararon Zona Especial Protección para las Aves (Z.E.P.A.), siguiendo las directivas de la Unión Europea, igualmente fueron incluidas en la Red de Espacios Naturales de Andalucía bajo la figura de Parque Natural. Entre la fauna se pueden ver el águila real y la perdicera, así como a la cabra montés, que tiene en el parque una de las familias más numerosas del país.

También podemos observar, aves menores, pero no menos importantes como las collalbas, los roqueros rojo y solitario, el treparriscos en época invernal y otros muchos, constatan la singular relevancia de estas montañas. La ardilla, también es otro de los seres fantásticos que podemos observar, la cual llegó también de forma natural a estas proximidades, y que se ha convertido en un complemento trófico que sustituye satisfactoriamente las capturas de conejos cuando estos, por causas de enfermedades en cuya transmisión tiene gran influencia la actuación del hombre, se han hecho más difíciles por escasas.

Pero la fauna no dependen tan solo de estas especies, que por llamativas o frecuentes, son las más perceptibles y conocidas. Otros tal vez más impersonales, más anónimos y desapercibidos, pero igualmente destacables, son los reptiles, anfibios, insectos y murciélagos. En Sierra Tejeda, se detectan problemas locales de conservación, pues el mantenimiento de las poblaciones de Alytes dickhilleni en la zona depende en buena medida de las estructuras de aprovechamiento del agua construidas por el hombre, y que el sapo partero utiliza para su reproducción. Los tipos de recipientes más utilizados son las fuentes, los pilares y las albercas.

Los hábitats más ricos en poblaciones de anfibios están en la vertiente norte de Sierra Tejeda, en un área bastante llana situada en el sector Robledales – Alcaicería. En esta área existe una antigua laguna, semiartificial, denominada “Los Nacimientos de Parrica”, en la que se produce la mayor parte de las poblaciones de anfibios de este sector de la sierra, por lo que su conservación adquiere un especial interés. En cuanto a los reptiles, solo cabe destacar el notable declive que han sufrido las poblaciones de V. latasi en Sierra Tejeda, producidas por la presión ejercida por el hombre.

Las poblaciones de anfibios en cualquier caso son escasas presentando una localización dispersa en el área de estudio excepto para Pelobates cultripes, Pelodytes punctatus y Hyla meriodinalis que presentan poblaciones concentradas. Localmente solo las poblaciones de Rana perezi y Alytes dickhilleni presentan densidades de población abundantes mientras que el resto de anfibios presentan poblaciones con un número escaso de ejemplares en muchos casos. Las especies mejor distribuidas por toda el área son A. dickhilleni, Discoglossus jeanneae y R. perezi. En cuanto a los reptiles, Psammodromus algirus y Malpolon monspessulaus presentan la mayor abundancia de poblaciones en la zona prospectada, siendo junto a otra culebra, Elaphe scalaris las tres especies consideradas ubicuas. Solo P. algirus y en menor grado Podarcis hispánica, presentan un elevado contingente de individuos en sus poblaciones, siendo catalogadas la mayor parte del resto como escasas.

Tres especies presentan poblaciones concentradas y son Acanthodactylus erythurus, Psammodromus hispanicus y Colude hippocrepis, mientras que el resto las presenta dispersas.

Solamente para Vipera latasi, se considera el área muy importante, mientras que para el resto de reptiles la sierra alcanza un grado de importancia variable en función de la frecuencia y densidad de sus poblaciones. El área de Sierra Tejeda presenta una gran importancia para Alytes dickhilleni. Sus poblaciones, aunque dispersas en su localización, son aún relativamente abundantes en número de individuos, al parecer más abundantes que en otras sierras penibéticas, de ahí la importancia que adquiere esta área para la conservación de la especie. Las restantes especies de anfibios presentan en Sierra Tejeda, con la excepción de Rana perezi, poblaciones dispersas que pueden llegar a ser localmente abundantes. Al ser, en su mayoría, especies relativamente comunes en otras áreas adyacentes, la importancia de Sierra Tejeda no llega a ser del mismo nivel que en el caso del sapo partero. No obstante, hay que destacar a Pelobates cultripes e Hyla meridionales como especies poco comunes a nivel regional y que en Sierra Tejeda presentan importantes efectivos. En cuanto a los reptiles, la sierra es un área importante para Vipera latasti, ya que, sin ser muy abundante en la zona, el número de efectivos de sus poblaciones es superior al de áreas próximas. Para las restantes especies, los datos acumulados indican que Sierra Tejeda es importante como hábitat especialmente para Acanthodactylus erythurus, Podarcis hispánica y Psammodromus.

 

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